Archivo para 26 febrero 2010

Elk Hair Caddis corriente arriba

Hace unas semanas anduvimos lanzando moscas en el Río Baker. El río, como siempre, planteó una serie de situaciones y desafíos, que nosotros los mosqueros, muchas veces con la valiosa ayuda de los guías, logramos resolver, resultando en varias capturas excelentes. Esta vez no fue distinto. En una de las jornadas, al ir terminando el día, mientras el sol comenzaba a desaparecer detrás de las cumbres del Cordón Contreras, flanqueando el Río Baker por el Oeste, nos encontramos pescando un sector bajo en un recodo del enorme río.

Al poco llegar a dicho punto comenzó gradualmente una eclosión de Caddis. No fue muy intensa al comienzo, pero luego de un rato se pudieron ver las truchas con enérgicas y explosivas tomadas. Tuvimos la calma para observar con detención el tipo de tomadas y resultó bastante claro que se trataba de emergentes. Esto se confirmó al ver que la cantidad de adultos de Caddis volando aún era poca, lo que evidenciaba que la eclosión estaba recién comenzando. Pero las truchas, totalmente atentas a la masa de insectos emergiendo, ya estaban haciendo de las suyas.

Rodrigo se ubicó pocos metros corriente abajo de un flujo lateral del río, que pasaba entre algunas rocas grandes, provocando una especie de canal, en que la corriente se identificaba con claridad. Las truchas ya eran evidentes en las partes más profundas de este canal y así comenzó a gestarse la estrategia. Primero, ante la evidencia de la cacería de emergentes (pupas de Caddis subiendo a la superficie), Rodrigo comenzó con una Soft Hackle, particularmente una Yellow and Patridge, que las truchas rápidamente comenzaron a confundir con los naturales, dando algunas capturas y peleas interesantes. Pero esta abundancia apenas duró unos 10 a 15 minutos y luego, las truchas dejaron de tomar este patrón, aún cuando se seguían viendo salpicones de superficie.

Tomó un rato que descubriéramos la nueva fórmula, que finalmente Rodrigo logró al cambiar el emergente, derechamente por una imitación de adulto de Caddis. En este caso, una clásica y archi-probada Elk Hair Caddis. Al segundo lanzamiento, pique y corte, demostrando que el 4x no estaba a la altura de las voraces tomadas de las truchas. Un cambio de tippet y revisión de los nudos, tuvo a Rodrigo repitiendo los lanzamientos durante unos minutos.

El enfoque de presentación con esta mosca seca se centro en lo siguiente:

  • Lanzamiento corriente arriba para manejar derive libre.
  • Lanzamientos relativamente cortos. Menos de 10 metros, dado que la estructura del río permitía acercarse relativamente al punto en la corriente donde las truchas se mostraban más activas.
  • Control del derive libre. Muchos mends o correcciones de línea, cuando ésta comenzaba a ser arrastrada por los cambios de corriente y así se evitaba que también arrastrara la mosca.
  • Maximizar el tiempo de la mosca en el agua. Los lanzamientos en falso eran uno o dos a lo más. La idea era dejar que la mosca avanzara corriente abajo, y rápidamente levantarla con un roll cast, para luego volver a ponerla en la línea de corriente con uno o dos lanzamientos de ajuste.

El siguiente video muestra el proceso, los lanzamientos e incluso, la mosca.

Entonces, una fórmula clásica: la mosca seca (en este caso Elk Hair Caddis) presentada corriente arriba, vuelve a demostrar su éxito.

Rodrigo Sandoval y Franco Lama
Staff RiosySenderos.com

Aspectos técnicos y éticos de enfrentarse a peces trofeo

En este post pretendo resumir algunos aspectos que han salido a la luz en conversaciones que he tenido con diferentes pescadores con mosca, a la luz de un breve reporte de pesca de Chinooks que hice hace unos días en la Comunidad RiosySenderos.com. Para resumir, mencioné que hace pocos días me tocó ver a un buen amigo enganchar un Chinook monstruoso que finalmente le cortó mosca y línea, sin posibilidad de ganarle. Luego, salió a discusión el calibre del equipo adecuado para enfrentar tales situaciones, lo cual conversé con otro par de amigos.

Así, llego a este post, con la idea de enumerar algunas condicionantes que recomiendo tener en cuenta antes de enfrentar la pesca de peces trofeo, ya sean chinooks, o truchas grandes, o más aún, algunos peces de agua salada.

Partamos así: la mayoría de los pescadores, tarde o temprano (o siempre) sueña con poder enganchar un enorme trofeo. Nos llegan a veces fotos de otros pescadores sosteniendo peces de tallas fabulosas para la especie en cuestión y eso alimenta nuestra ansiedad de vivir tal experiencia. En ocasión, se dan algunas condiciones y nos encontramos frente a frente lanzando nuestra mosca en aguas habitadas por algunos de estos leviatanes.

Resistencia o Potencia del Equipo

Hay una definición original que sigue siendo válida: el número (o rigidez y potencia) de una caña es determinada por la mosca y distancia a lanzar, más que por el tamaño del pez que se pretende enganchar. Sin embargo, esta validez se ajusta a ciertos rangos. Es decir, si vamos por truchas medianas, lo esperable es que estén entre 1 y 3 kgs, por lo que una caña hasta 4 es capaz de manejar. Es decir, si te enfrentas a un río con truchas de entre 1 y 2 kgs, con una caña 4, lanzando pequeñas Adams o ninfas, seguramente andarás bien. Pero si en el proceso tienes la suerte (mala o buena) de que la marrón terrateniente del pozón, que llegó a los 7 kgs, pica, entonces la excitación puede transformarse en pánico, sobre-exitación y una gran variedad de sensaciones conducidos por adrenalina que cada humano (viva la diversidad) maneja de diferente manera.

En cualquiera de los casos mencionados, cuando un pez notoriamente más grande que lo que se espera y pelea con un equipo posiblemente subdimensionado, pueden ocurrir dos cosas: o se corta la mosca (el líder o incluso, la línea) , o logras traer el pez, pero con mucho esfuerzo y demorándote más de la cuenta. En estos dos casos, el pez sale dañado: al menos con un nuevo piercing que puede transformarse en una infección, o peor aún, morir por no recuperarse del esfuerzo excesivo y exceso de ácido láctico en su organismo.

Caso particular: tippet demasiado delgado

He escuchado a varios mosqueros – particularmente extranjeros – evidenciar una particular fascinación por pescar con el tippet más delgado que se pueda. Si bien hay casos en que la claridad de las aguas conjugada con una extrema precaución de las truchas fuerza a disminuir el tippet, creo que es mejor recurrir a tippets más sofisticados, como de fluorocarbono y no más delgados, ya que esto permite la solidez y resistencia del conjunto para acortar la pelea al máximo posible.

El mensaje correcto es: acortar la pelea lo más que se pueda, para maximizar las posibilidades de supervivencia del pez, y evitar cortes de línea/líder, en que la trucha sale con mosca enterrada y en algunos casos, con restos de líder y línea.

Entonces, algunas recomendaciones de sentido común:

  • Utilizar un equipo adecuado a las posibles capturas, incluso pensando en que en el mejor de los casos, se enganchará al trofeo del lugar.
  • Utilizar el tippet más resistente posible que no afecte la selectividad de los peces.
  • Hacerle mantención periódica a las líneas. Reemplazar aquellas que se ven muy maltratas y con posibilidad de cortarse.
  • Hacerle mantención a líder y tippet, renovando pedazos muy gastados, así como asegurarse de usar buenos nudos.
  • Cuando la trucha grande pique, aún cuando la tentación de disfrutar una larga pelea exista, hacerla lo más corta posible. En buen chileno: “siempre hágala corta”.

El Lugar para Pescar

Aquí me refiero a ubicarse en un lugar adecuado dentro del lago o río. Particularmente río. En lago, casi siempre es posible pelear con comodidad una trucha en las secciones más profundas. En el caso de un río, frecuentemente es posible encontrar un largo recodo que es difícil de manejar, cerca de un sector más bajo y de poca corriente que ofrece mayores garantías para pelear un pez grande. Si el caso es que se espera tener una pelea con un enorme pez, como es el caso de los chinooks, no sólo pensar en dónde pueden estar y dónde pueden picar, sino que conjugar ese tipo de lugares en las cercanías de otro que permita pelear al pez con mejores condiciones (normalmente ubicado corriente abajo).

Por sobre todo, evitar lugares donde la orilla esté cortada a pique o donde se esté lanzando desde un punto donde el pescador no podrá moverse. Por ej, desde una roca grande, desde un tronco de difícil acceso. Si se engancha ese anhelado trofeo, la posibilidad de pelearlo bien disminuye considerablemente desde esa posición.

Conclusiones

En mi caso personal, me encantaría pensar que siempre he tenido conciencia de las condiciones con las que enfrento la pesca. En gran parte de las ocasiones no me he topado con trofeos que desafíen mi equipo o mi capacidad de pelea. Incluso en los casos de pesca de salmones, me ha tocado enfrentarlos siendo consciente de su presencia y por ende, con el equipo adecuado.

La excepción podría ser justamente la historia que menciono al comienzo, en la cual nos enfrentamos a Chinooks de una talla promedio excepcional y en un lugar que no ofreció demasiadas garantías. En mis experiencias anteriores pescando Chinooks en el mismo río, me había topado con ejemplares de un promedio de 8 a 10 kgs, en sectores con riffles y recodos de menor profundidad, haciendo de las maniobras de pesca algo más simple. Sin embargo, pude ver en esta ocasión, que un Chinook que se acerca a los 20 kgs, que la pelea es totalmente distinta, particularmente en un río con mayor caudal que en la vez anterior.

Un equipo #8, como el que yo contaba, definitivamente no es suficiente para lograr ganarle a uno de estos gigantes con determinación. Si bien hay una serie de técnicas que facilitan la pelea para el lado del pescador, el enorme pez tiene todas las de ganar si finalmente decide irse hacia la corriente principal, como ocurrió en ese caso con Patricio.

Creo que un equipo #10 estaría mejor preparado para “doblarle la cabeza al salmón”, como mi buen amigo Rodrigo Saelzer me comentó. Totalmente de acuerdo.

Sin duda, dejo abierto el canal de opinión a los visitantes. Es totalmente posible que la experiencia de cada uno pueda aportar antecedentes que completen esta perspectiva personal.

Rodrigo Sandoval
RiosySenderos.com